Medicina tradicional china
Qué es la medicina tradicional china, y qué es Yang Sheng
Sin misticismo y sin bata blanca. Te lo cuento como te lo contaría en la camilla.
Qué es la medicina tradicional china
La medicina tradicional china lleva más de dos mil años , incluye la acupuntura, la moxibustión, el masaje Tui Na, la farmacopea, la dietética energética y el qigong (además de muchísimas otras técnicas). Es, sobre todo, una medicina preventiva: en lugar de poner la atención en la enfermedad, la pone en mantener el equilibrio.
En medicina tradicional china se dice que no estamos separados de la naturaleza: somos un microcosmos dentro del macrocosmos. Por eso importa el cambio de cada estación, la hora del día, lo que comes y lo que sientes. Cada órgano tiene su emoción, su estación, su color y su sabor, y cuando uno se desequilibra, el cuerpo te comienza a enviar señales y te avisa antes que la mente.
Y no se enfrenta a la medicina convencional. La medicina alopática es impresionante y ha evolucionado muchísimo. La medicina tradicional china acompaña, no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento de tu médico. Consulta siempre con él.
Los cinco elementos
Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua. Cada elemento tiene su órgano, su emoción, su estación, su color y su sabor. Con esta tabla puedes entender casi todo lo que te cuento.
Madera
- Órgano
- Hígado y vesícula biliar
- Emoción
- Ira
- Estación
- Primavera
- Color
- Verde
- Sabor
- Ácido
Fuego
- Órgano
- Corazón e intestino delgado
- Emoción
- Alegría (en exceso, dispersa)
- Estación
- Verano
- Color
- Rojo
- Sabor
- Amargo
Tierra
- Órgano
- Bazo-páncreas y estómago
- Emoción
- Preocupación
- Estación
- Final del verano y las transiciones
- Color
- Amarillo
- Sabor
- Dulce
Metal
- Órgano
- Pulmón e intestino grueso
- Emoción
- Tristeza
- Estación
- Otoño
- Color
- Blanco
- Sabor
- Picante
Agua
- Órgano
- Riñón y vejiga
- Emoción
- Miedo
- Estación
- Invierno
- Color
- Azul muy oscuro, casi negro
- Sabor
- Salado
La Tierra no tiene estación propia: es la fase central, la que sostiene a las otras cuatro. Por eso la primera pregunta que hago siempre es cómo está tu tierra: qué comes, cómo digieres, cómo siembras tu huerto por dentro.